Barcos de alquiler fondeados en el mar del Caribe
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Consejos para navegar de noche con total seguridad

Si se va a alquilar un barco sin patrón, es importante estar preparados para afrontar diferentes eventos a la que nos podemos enfrentar; como por ejemplo una navegación nocturna con una singladura de más de 15 horas o por diversos contratiempos que nos pueden retrasar la llegada a puerto. Este tipo de navegación exige, sin lugar a dudas, tener práctica previa y cierta la familiaridad tanto con el código de señales e interpretación de luces de navegación de otros barcos como con la navegación sobre la carta cuando el plotter o GPS tiene algún fallo en el sistema eléctrico. En otras palabras, una navegación nocturna es una situación comprometedora que requiere el dominio de la navegación por estima, o al menos saber cómo trazar una derrota, leer una carta, hallar una situación por tres demoras o por marcaciones sucesivas a una sola demora, etcétera. 

 

Si bien muchos navegantes experimentados opinan que es más fácil situarse de noche a la vista de la costa que de día, sólo sucede cuando la costa posee condiciones de visibilidad buenas y, sobre todo, se tiene práctica en la navegación nocturna. Además que cualquier error que podamos cometer en la navegación, será mucho más difícil de apreciar y de enmendar debido a la oscuridad. De noche, el relieve suele quedar atenuado por la falta de sombras y, en consecuencia, las distancias quedan distorsionadas: la costa puede aparecer como una silueta negra, imprecisa, baja y plena destacándose sobre el fondo del cielo (generalmente un poco más claro si es un acantilado). De modo que un tramo de costa acantilada se verá recortada por la luz de la ciudad, pareciendo más cerca de lo que realmente está o más lejos si llega a destacarse sobre un cielo muy oscuro. 

 

En consecuencia, ante todas las dificultades que presenta la noche, es primordial conservar en todo momento la máxima visión. Para lograrlo, es recomendable: 

 

  1. Evitar la iluminación excesiva a bordo para prevenir deslumbramientos; 

  2. alternar la vista en el compás iluminado intensamente, ya que la visión hacia el exterior se reducirá significativamente; 

  3. garantizar una iluminación adecuada (principalmente de color roja); 

  4. y realizar una guardia nocturna con al menos tres personas para prevenir una vista cansada. 

 

Cuando se habla sobre la guardia nocturna, es conveniente que la realicen tres personas; de las cuales una, en una zona de completa oscuridad, se encargue de observar tanto la costa como el horizonte, y las otras dos entren en guardia habiendo pasado por un período de adaptación de al menos 15 minutos en la bañera antes de hacerse cargo. 

 

Mientras tanto, se suele recomendar que la iluminación sea de luz roja pues es la que menos deslumbra a la vista. Es verdad que se requiere práctica y costumbre para trabajar con luz roja, pues en primera instancia es difícil apreciar las marcas rojas que figuran en las cartas, los azules pálidos que marcan las zonas de poco fondo o el verde que se podrá confundir con negro; sin embargo, es tan importante conservar en todo momento la máxima visión que debemos asegurarnos que las luces que permanezcan encendidas a bordo durante la noche sean de color rojo. Como por ejemplo, las luces del compás, el GPS plotter, instrumentos y mesa de cartas. En caso de que a bordo no se dispongan de bombillas rojas, una solución de emergencia pero muy eficaz es pintar alguna bombilla con esmalte de uñas de color rojo. Es importante que cuando se devuelva el barco a la compañía de chárter y se haga el check-out, mencionar esta circunstancia. 

 

Para terminar, algunos consejos imprescindibles si queremos navegar de noche:

 

  1. Llevar el arnés de seguridad abrochado y enganchado a la línea de vida desde el mismo instante en que pisemos la bañera,

  2. tener la cubierta en orden,

  3.  llevar ropa de abrigo aunque estemos en pleno verano,

  4.  en la medida de lo posible, evitar dejar un solo tripulante de guardia en la bañera,

  5.  alerta constante en la identificación de las luces,

  6.  mantener siempre una distancia de respeto con la costa,

  7.  y hacer los relevos de guardia con tiempo.


 

Si somos prudentes, la navegación nocturna nos puede deparar singladuras inolvidables.